25 de septiembre 2001
Espartaco.
Juan Antonio Ruiz Román
Una Despedida Gris
Componían la terna, José ORTEGA CANO, Juan Antonio Ruiz ESPARTACO, ENRIQUE PONCE, que Iván a matar una corrida de Joaquín Núñez del Cubillo, en la que seria la despedida del toreo en activo de Espartaco. La tarde fue un cúmulo de despropósitos en la que se lidió una de la peores corridas de toros de toda la temporada. De los seis toros uno tras otro salía peor y con más peligro y sentido.
Ortega Cano vivió una tarde negra ya que su primer toro manso y que desarrollo sentido no lo dejaba estar, aunque fue al único que se le vio alguna condición pero para sacarle pases había que quedarse quieto y aguantarle y Ortega Cano no se la iva a jugar. Mato tras bajonazo. Silencio En su segundo, manso y que desarrollo un sentido que apunto estuvo de costarle un buen porrazo, ya que se puso imposible para matar, el toro le propinó un varetazo sin importancia. Le dieron tres avisos y le echaron el toro al corral.
Espartaco estuvo muy entregado pero como toda la tarde, el ganado no dejo sitio al lucimiento, en ninguno de sus dos toros pudo hacer nada aunque el segundo fue uno de los más peligrosos de la corrida pero el diestro de Espartinas estuvo muy valiente y el público le dedico una fuerte ovación que le hizo dar una vuelta al ruedo no por la faena sino por su trayectoria.
Enrique Ponce estuvo breve y certero con sus dos toros, mansos y muy deslucidos.
Y así acabó la despedida de un gran torero en una tarde gris no sólo por el tiempo sino por el ganado. Y sobre este tema creo que debemos recapacitar, ya que un ganadero no puede lidiar tantas corridas de toros al año porque si lo hace, esto es lo que puede pasar, es decir, no puede haber una regularidad de resultados, porque pueden salir toros muy buenos y toros muy malos pero lo que no es normal que en una sola corrida salgan los seis toros malos.
crónica taurina de nuestro colaborador MRC 18 años
